Causa Cuadernos: el portero del edificio de Cristina se desdijo y negó haber visto bolsos con plata
Julio Silva declaró ante el Tribunal Oral Federal 7 que en 2018 firmó sin leer su testimonio y que nunca afirmó haber visto a Daniel Muñoz ingresar bolsos y valijas al departamento de Recoleta.

El juicio oral de la causa Cuadernos tiene un nuevo giro: Julio César Silva, encargado del edificio de Recoleta donde vivió Cristina Kirchner, se retractó este martes de su declaración de agosto de 2018. Ante el Tribunal Oral Federal 7, dijo que firmó ese testimonio sin leerlo y que nunca afirmó haber visto al exsecretario de Néstor Kirchner, Daniel Muñoz, entrar al departamento cargando bolsos y valijas con dinero. "Eso yo no lo dije", sostuvo.
Lo que dijo en 2018
En su testimonio original, Silva había declarado como testigo y dejado asentado que Muñoz realizaba movimientos regulares hacia el departamento de la entonces expresidenta, trasladando bolsos y valijas. Ese relato se convirtió en una de las piezas del expediente que derivó en la condena a Kirchner en la causa Vialidad y en el proceso que hoy se sustancia en la causa Cuadernos, que investiga el pago de coimas a funcionarios kirchneristas a través de una red de empresarios contratistas del Estado.
La retractación
En su declaración de esta semana, Silva aseguró que cometió un delito al firmar algo que no leyó: "Cometí un delito y lo acepto", dijo. Sostuvo además que durante su paso por Comodoro Py sintió presiones, una versión que coincide con la de varios empresarios que también se retractaron de sus declaraciones originales y atribuyeron sus dichos a la coacción ejercida por el entonces juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli. El mecanismo que describe Silva es similar al de otros testigos y arrepentidos del expediente: firma de documentos sin lectura previa, entornos de presión institucional y ausencia de asistencia letrada adecuada en el momento de declarar.
El patrón que se repite
La retractación de Silva no es un caso aislado. Desde que el juicio oral arrancó, varios empresarios que en la etapa de instrucción reconocieron haber pagado coimas ahora dicen que lo hicieron bajo presión. Este patrón plantea un problema procesal serio para la acusación: la solidez del expediente depende en parte de esos testimonios, y si los propios declarantes los cuestionan, la tarea del tribunal se complica. La defensa de Kirchner y de los demás imputados viene construyendo su argumento central sobre esta base: que la causa entera fue armada bajo coerción judicial.
Qué viene
El Tribunal Oral Federal 7 deberá ponderar si las retractaciones son creíbles o si responden a una estrategia coordinada de la defensa. Lo que Silva dijo hoy —"no vi nada, firmé sin leer"— contradice de frente lo que dejó registrado hace siete años. El tribunal tiene en sus manos un expediente cuyo valor probatorio se erosiona declaración a declaración. Un dato para llevarse: el mismo juez Bonadio que, según Silva y otros testigos, generó ese clima de presión, murió en 2020 y no puede ser interrogado al respecto.
Las noticias del día por mail
Un email a las 8 AM con lo más importante. Gratis. Sin spam. Te das de baja cuando quieras.
El cruce
Cómo lo titularonLo que reescribimos arriba sale del cruce de estos titulares. Hacé click para leer la cobertura original.
Fuentes consultadas
Esta nota fue elaborada a partir del cruce de cobertura de varios medios. Si querés ampliar, podés visitar las fuentes originales.
Más de Política

Angelini renuncia al Ministerio de Seguridad y el bullrichismo pierde otro cuadro

Caso Ferreyra: condenan a exjuez y exfuncionario de Casación por encubrimiento
