Daza admitió un crecimiento muy bajo y pidió paciencia
El viceministro de Economía aceptó que la actividad quedó por debajo de lo que esperaba el Gobierno y defendió que la mejora vendrá más adelante, con señales que todavía no alcanzan para entusiasmar a nadie.
⚡ Imagen generada con IAJosé Luis Daza admitió que la economía crece menos de lo previsto y ubicó la recuperación más adelante, con la mira puesta en 2026. El viceministro de Economía dijo que el nivel actual de actividad es “muy bajo” y que el Gobierno esperaba un rebote más fuerte. La admisión llega en un momento incómodo: la propia Casa Rosada necesita vender estabilidad, pero todavía no puede mostrar expansión convincente.
Lo que dijo Daza
Daza habló en el Foro Abeceb y dejó una frase difícil de maquillar: “Es muy bajo, no lo podemos negar”. También planteó que el crecimiento fue menor al esperado, aunque insistió en que ve señales positivas. La combinación es conocida: reconocimiento del problema, promesa de mejora y una fe bastante selectiva en el futuro.
El viceministro también atribuyó parte del freno a shocks externos y relativizó que el país esté entrando en una recesión técnica. No negó la desaceleración; apenas discutió el diagnóstico más duro. Es una forma elegante de decir que la película no salió como el libreto oficial.
El horizonte 2026
La parte más concreta del mensaje fue el calendario. Daza sostuvo que el Gobierno esperaba un crecimiento más alto a lo largo de 2026, no ahora. Eso deja a la actividad actual en una zona rara: ni crisis abierta ni recuperación visible, sino una espera larga que el mercado ya conoce demasiado bien.
Ámbito fue el que más remarcó las “señales positivas” y la idea de que Argentina tiene un potencial único. Diario Popular, en cambio, llevó el título al reconocimiento del freno. La Nación puso el foco en la frase más seca: “Es muy bajo, no lo podemos negar”. Los tres, al final, contaron lo mismo; cambió el tono del envoltorio.
La paciencia oficial
Daza pidió paciencia y habló de “impaciencia muy grande” en torno a los resultados económicos. El mensaje es claro: el Gobierno quiere que la sociedad espere mientras completa las reformas y consolida la estabilización. El problema es que la paciencia no cotiza en la góndola ni paga sueldos.
Por ahora, la economía sigue en modo promesa. Y cuando un funcionario tiene que explicar por qué la mejora todavía no aparece, el dato más elocuente suele ser el que falta: el rebote. En los discursos, siempre llega después; en la caja, no tanto.
El cruce
Análisis editorialDiario Popular fue al hueso y tituló con la admisión de que el crecimiento es muy bajo. Ámbito mantuvo el mismo dato, pero sumó el costado optimista: señales positivas, potencial único e “impaciencia muy grande”. La Nación eligió la frase más dura y además agregó el contexto del Foro Abeceb y la explicación por shocks externos. Los tres coinciden en el diagnóstico; cambia cuánto amortiguan el golpe.
Lo que reescribimos arriba sale del cruce de estos titulares. Hacé click para leer la cobertura original.
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Fuentes consultadas
Esta nota fue elaborada a partir del cruce de cobertura de varios medios. Si querés ampliar, podés visitar las fuentes originales.