Cataratas de Sangre de la Antártida: el misterio tiene una respuesta de millones de años
Un nuevo estudio revela que el flujo carmesí que emerge del glaciar Taylor proviene de un mar antiguo atrapado bajo el hielo antártico, con microbios que sobrevivieron aislados por millones de años.
⚡ Imagen generada con IALas Cataratas de Sangre de la Antártida llevan décadas desconcertando a los científicos. El fenómeno, ubicado en el glaciar Taylor en la región de los Valles Secos de McMurdo, arroja un líquido rojizo que contrasta de forma brutal con el blanco del entorno. Un nuevo estudio suma la pista más sólida hasta ahora sobre su origen: el agua proviene de un antiguo mar interior que quedó sellado bajo el hielo hace millones de años.
El hallazgo
Los investigadores identificaron que el fluido rojizo es, en realidad, agua salada de alta concentración —una salmuera— que se filtró desde esa reserva subglacial hasta la superficie. La clave del color está en el hierro: al entrar en contacto con el oxígeno del exterior, se oxida y adquiere el tono carmesí que le da nombre al fenómeno. No hay sangre, ni nada vivo a simple vista, pero sí microbios.
Los microbios bajo el hielo
Ahí está la parte más perturbadora del asunto. El estudio confirma que ese mar subterráneo alberga microorganismos que evolucionaron de forma completamente aislada, sin luz solar y con temperaturas bajo cero, durante un período estimado en varios millones de años. El ecosistema funciona con sulfatos en lugar de oxígeno. Es, en términos prácticos, una forma de vida que no necesita de las condiciones que consideramos básicas para existir.
Por qué importa
El hallazgo tiene implicancias que van mucho más allá de la Antártida. Si la vida puede prosperar en condiciones tan extremas —sin luz, con altísima salinidad, temperaturas negativas y aislada del resto de la biosfera durante millones de años—, las posibilidades de encontrar vida en lunas heladas como Europa (Júpiter) o Encélado (Saturno) se vuelven considerablemente más concretas. Los astrobiólogos llevan años señalando estos entornos antárticos como análogos a lo que podrían ser los océanos subsuperficiales de esas lunas.
Lo que falta saber
El estudio avanza en la explicación del origen del agua, pero quedan preguntas abiertas: cuán extenso es ese mar subglacial, qué tan diversa es la comunidad microbiana y cuánto tiempo más puede mantenerse ese ecosistema aislado ante el retroceso del glaciar. El glaciar Taylor, como casi todos en la Antártida, está perdiendo masa. El mar que nadie vio durante millones de años podría, paradójicamente, quedar al descubierto antes de lo esperado.
El cruce
Análisis editorialMinuto Uno e Infobae titulan casi de forma idéntica y enfocan el mismo eje: el origen microbiano y la reserva de agua salada antigua. La diferencia es mínima: Minuto Uno pone el acento en los microbios que provienen del mar aislado, mientras que Infobae destaca el agua salada en sí como fuente del flujo rojizo. Los dos se quedan con la versión del comunicado científico, sin sumar contexto sobre las implicancias astrobiológicas.
Lo que reescribimos arriba sale del cruce de estos titulares. Hacé click para leer la cobertura original.
Las noticias del día por mail
Un email a las 8 AM con lo más importante. Gratis. Sin spam. Te das de baja cuando quieras.
Fuentes consultadas
Esta nota fue elaborada a partir del cruce de cobertura de varios medios. Si querés ampliar, podés visitar las fuentes originales.
Seguí leyendo

La Antártida marcó -84,1 °C en julio: el frío más extremo del planeta en 14 años

400 investigadores del Conicet quedan afuera: sin presupuesto y sin prórroga

La NASA mostró en 3D las deformaciones reales del campo gravitatorio terrestre

La enzima que promete revertir la acumulación de compuestos ligados al envejecimiento

Estudiantes argentinos ganaron el concurso mundial de cohetes con un proyectil que duplicó la velocidad del sonido
