Reforma electoral: el Gobierno negocia sin votos asegurados para eliminar las PASO
La Casa Rosada declaró la reforma electoral como prioridad número uno pero aún no tiene los votos en el Senado y abrió negociaciones con gobernadores y bloques aliados para destrabar la iniciativa.

El Gobierno relanzó la negociación política para avanzar con la reforma electoral, una iniciativa que incluye la eliminación de las primarias obligatorias, cambios en el financiamiento partidario y modificaciones en el sistema de boleta única. El problema es concreto: los votos en el Senado no están, y sin ellos el proyecto no avanza.
Qué se negocia
El proyecto original apunta a eliminar las PASO o convertirlas en optativas —una distinción que no es menor: en el primer caso desaparecen del calendario electoral, en el segundo cada partido decide si las usa. Esa diferencia es parte de lo que se discute en los despachos. Diego Santilli y Martín Menem encabezaron una reunión clave para definir la estrategia, y desde entonces el Ejecutivo habilitó el diálogo con gobernadores y bloques dialoguistas para consensuar una versión que consiga quórum.
Los actores
El oficialismo necesita acuerdos que van más allá de La Libertad Avanza. Los gobernadores tienen interés propio en el tema: el diseño del sistema electoral afecta directamente las chances de sus partidos provinciales. Algunos quieren mantener las PASO como mecanismo de ordenamiento interno; otros prefieren eliminarlas para reducir costos y simplificar el calendario. Esa heterogeneidad complica la negociación pero también abre margen para intercambios.
El contexto importa
La reforma electoral no es un tema técnico menor. Las PASO se implementaron en 2011 y desde entonces generaron debate permanente: el Estado financia primarias que los partidos podrían resolver internamente, y el calendario electoral se extiende hasta convertirse en un ejercicio de campaña permanente. El Gobierno argumenta que eliminarlas reduce el gasto y simplifica el sistema. Los críticos señalan que sin primarias los partidos chicos pierden una herramienta de visibilidad y los ciudadanos pierden una instancia de participación.
Qué viene
El Ejecutivo no fijó un plazo público para la votación, pero la presión interna es clara: si la reforma no avanza antes de que el calendario electoral 2025 quede definido, pierde sentido para este ciclo. Santilli opera como el articulador político del acuerdo. El dato que vale la pena guardar: el Gobierno lleva meses prometiendo esta reforma como prioritaria, y todavía no consiguió que el Congreso la trate. La negociación es real, pero los votos siguen siendo la variable que falta.
El cruce
Análisis editorialÁmbito describe el contenido del proyecto con detalle técnico sin tomar postura. TN resalta la urgencia con la frase 'prioridad número 1' y pone el foco en la dinámica interna del oficialismo. iProfesional enfatiza el bloqueo —'los votos no aparecen'— con un tono más escéptico sobre las chances de avance. La Voz del Interior se queda con lo descriptivo, sin profundizar en los obstáculos.
Lo que reescribimos arriba sale del cruce de estos titulares. Hacé click para leer la cobertura original.
Las noticias del día por mail
Un email a las 8 AM con lo más importante. Gratis. Sin spam. Te das de baja cuando quieras.
Fuentes consultadas
Esta nota fue elaborada a partir del cruce de cobertura de varios medios. Si querés ampliar, podés visitar las fuentes originales.
Más de Política

El Gobierno pide a ministros y diputados que se queden en el país durante el Mundial

Detenido el extitular de ARSAT con US$2,4 millones en efectivo y drogas
